Valores de Gea

Bípedos Depredadores se creó en 2007, siendo su deber reivindicar los valores de Gea (Pachamama, Gaia, Madre Tierra), ante la desolación de la era antropoceno. Entregados a nuestros sueños de hidrocarburo, a la acumulación de basura artificial, nos estamos convirtiendo en entes y desnaturalizados.

– Una soledad vigorosa es inmanente al ser metafísico para poder regodearse en la Madre Tierra, vislumbrando a los animales puros que ella apacienta.

– Socializar en la calle o en la plaza, en las jaulas de mármol o de latón, en un emporio gigantesco o en el parque amurallado, no alivia la basura ambulante del existente a medias.

– La decadencia en grupo es mayor mientras más alejado se está de la matriz del vitalismo.

– Las maravillas tecnológicas acompañan mientras son manjares ejecutivos; luego, los mismos que las vendieron como perlas aconsejan que se bote esas chucherías por que hay otras realmente increíbles.

– Desintoxicarse de lo inmediato es un imperativo para sanar; es menester apagar la voz meliflua de las momias reinando en la noticia efímera que amanece radiante y muere en la noche leprosa.

– No hay que ser ciego para librarse de un síncope rumiando en los diarios o de alucinar con los estrellados del rectángulo; tampoco es un requisito ser sordo para no oír la letanía de los facilitadores en el dial.

– Vivir en el aristócrata que sabe lo que es nacer y morir en las horas pico, pasajero de la aurora y el crepúsculo.

– Si se repara en los vástagos de la Pacha Mama (todo lo elocuente que brota de ella: vegetal, animal, mineral), se comprenderá que ellos no remiten un tiempo anclado en el entretenimiento vulgar, sino fundamentales silencios que avivan el seso y conceden la suerte de aprehender la integridad original.

– Beber de lo sustancioso silvestre en montes, selvas y sabanas; ríos, mares y océanos; reanima los sentidos atrofiados en la vagancia de la producción de útiles para desmitificar la existencia.

– Soledad, divino tesoro, en los brazos de Gea.

Bípedos Depredadores, es una editorial novel que ha venido publicando “literatura de renuncia” de escritores ecuatorianos inéditos, en su página virtual homónima (www.bipedosdepreda-dores.com), desde el año 2007. A partir del 2009 se ha propuesto publicar bajo su sello y en el papel, obras que han sido y están siendo leídas alrededor del orbe mediante el ciberespacio, por considerarlas de un orden trascendental.

MEDICINA PLANETARIA
 

Pensemos que la Tierra es un paciente que visita una clínica cósmica para realizar su revisión de la mediana edad. El médico planetario visita a un planeta maduro y cómodo que aparentemente goza de buena salud, pero los informes del patólogo y del dermatólogo revelan señales física inusuales. El dióxido de carbono y el metano atmosféricos están por encima de su nivel normal y hay sospecha de fiebre. También se observan ciertos problemas cutáneos: la superficie terrestre muestra áreas descubiertas.

Gaia sufre “Primatemia diseminada”, una plaga de personas. En cierto sentido, los seres humanos nos comportamos sobre la Tierra como un microorganismo patógeno o como las células de un tumor. Hemos crecido en número y en molestias para Gaia hasta el punto de que nuestra presencia es perceptiblemente discapacitante, como una enfermedad. Y como las enfermedades humanas, hay cuatro resultados posibles: destrucción de los organismos invasores causantes de la enfermedad, infección crónica, destrucción del invasor o simbiosis, es decir una relación duradera de beneficio mutuo para anfitrión e invasor.